Un nuevo documental producido por Google revela los testimonios de los ingenieros supervivientes que participaron en la fabricación de la que se considera la primera computadora electrónica del mundo.
Se trataba de una máquina para descifrar códigos, que según aseguran historiadores, fue el secreto del éxito aliado en el desembarco de Normandía durante la Segunda Guerra Mundial.
Conocida como Colossus, la historia de su creación no es comúnmente
conocida dado el secretismo en torno a su diseño, y al hecho que el
aparato y sus réplicas fueron destruidas tras la guerra.
Desentrañando los secretos de Hitler
La máquina se creó para acelerar el análisis de los largos mensajes enviados por los comandantes alemanes a Hitler.
"Supuso que nuestros comandantes en todo el
mundo sabían lo que estaban planeando porque habían recibido detalles de
la orden de ataque del enemigo, especificando exactamente cuáles eran
sus fortalezas y debilidades", explicó Ken Halton, ingeniero que trabajó
en el aparato en Bletchley Park, un centro de análisis de mensajes
cifrados en Reino Unido durante la guerra.
Halton dijo que una de las principales razones
del éxito del desembarco de Normandía en el famoso día D, fue que estos
mensajes demostraron que Hitler creyó que la invasión iba a producirse
en el paso norte de Calais.
Estos mensajes de alto nivel fueron enviados
usando lo que se conoce como código Lorenz, un sistema mucho más difícil
de descifrar que el usado por las máquinas Enigma. Colossus aceleró el
análisis estadístico de estos mensajes.
Trabajo de guerra
La película captura las memorias de cuatro personas que trabajaron bajo
la supervisión del oficial ingeniero del servicio postal, Tommy Flowers,
en la construcción de Colossus. Ken Myers, uno de los participantes, en
un principio no tenía ni idea de lo que estaba ayudando a construir.
"Estuve ensamblando y probando algunas partes y piezas con un fin que desconocía", explicó.
Albert Bareham dijo por su parte: "Nos dijeron
que íbamos a desarrollar un equipo electrónico absolutamente nuevo en la
industria. Nadie había utilizado equipos electrónicos para descifrar
códigos".
Una vez trasladados al Centro Nacional de Código
en Bletchley, se reveló a los ingenieros el secreto sobre lo que
estaban creando, pero pocos fuera del selecto grupo sabían del trabajo.
Una vez que el diseño de Colossus estuvo listo,
se reclutó a jóvenes mujeres para manejar varias réplicas de la misma.
Según explicó Margaret Bullen, las mujeres tenían dedos más pequeños y
ágiles para conectar las miles de válvulas y otros componentes con mayor
facilidad que los hombres.
Cada máquina tenía 2.500 válvulas alineadas en filas de dos metros de largo. Se construyeron un total de diez máquinas. Seguir leyendo
Fuente BBC Mundo
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